Tu infancia sigue viviendo en ti, aunque creas que la superaste, y no, no se te va a «olvidar»

Hablar de las heridas es un tema que todos debemos de conocer y trabajar en nosotros mismos, porque todos sin excepción tenemos heridas de infancia que limitan o dificultan nuestra vida adulta y podemos estar conscientes de ello o no. Parecería que nuestros traumas no resueltos se volvieran, con los años, nuestros interlocutores y aliados para justificar los motivos que nos impiden vivir una vida plena por mucho que digamos que la deseamos. 

Las primeras etapas de la vida somos más sensibles a la influencia del ambiente que nos rodea y a la forma en que entablamos relaciones con otras personas. Es también cuando el cerebro se desarrolla de manera tan rápida que cualquier cambio en el modo en que se comunican nuestras neuronas puede dejar las llamadas heridas de la infancia.

Las heridas de la infancia son los patrones que repetimos según lo que vivimos en nuestros primeros años de vida. Surgen a partir de ciertas dificultades o experiencias dolorosas, por las cuales desarrollamos ciertas conductas para “sobrevivir” o tolerar lo que vivimos en ese momento. Sin embargo, pasa que seguimos repitiéndolas a lo largo de nuestra vida, una y otra vez, a pesar de que ya no sean necesarias, y, en ocasiones, sean inconvenientes.

Los problemas que vivimos en la infancia pueden influir en nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Cuando nuestros aprendizajes en la infancia son experiencias dolorosas, se va conformando una parte de nuestra personalidad con creencias negativas hacia nosotros mismos que van a influenciar en nuestro día a día cuando seamos adultos y en muchas ocasiones van a ser la causa de no poder avanzar en la vida de una forma sana y adecuada.

Existen cinco tipos principales de heridas de la infancia, estas heridas suelen influir en cómo percibimos el mundo, nuestras relaciones y nuestra autoestima. Conoce más sobre cada herida, las causas y el cómo vivir a través de ella como una ventaja y no como un peso que no nos deja avanzar:

RECHAZO

  • Causas: Es provocada por experiencias de no aceptación por parte de los padres, familiares cercanos o amigos.
  • Patrones en la adultez: Buscar la perfección, autodesprecio, ser complacientes o buscar la aceptación, no ser auténticos en nuestras relaciones.
  • Oportunidad de vida: Valorarse, reconocerse, trabajar las inseguridades y aprender a descubrirse y quererse a uno mismo.

ABANDONO

  • Causas: Experiencias de soledad profunda, por la ausencia de los padres o una desconexión emocional profunda.
  • Patrones en la adultez: Tener una gran necesidad de aceptación, hiperindependencia, minimizar la importancia de las personas en nuestra vida, repetir patrones de abandono hacia otros.
  • Oportunidad de vida: Pasar tiempo de calidad con uno mismo, reforzar la autoestima y darle mucho cariño a nuestro niño interior para que aprenda que no se necesita a nadie para ser felices y que siempre nos vamos a tener a nosotros mismos.

HUMILLACIÓN

  • Causas: Experiencias en las que los padres criticaron, ridiculizaron o dieron el mensaje de que éramos “insuficientes”, “malos”, o que algo en nosotros era “inaceptable” o “no merecedor de amor”.
  • Patrones en la adultez: Tener dificultades con disfrutar, baja autoestima, crean dependencia, dificultades con el autocuidado, se ridiculizan y les cuesta tener actitudes adultas.
  • Oportunidad de vida: Perdonar a las personas que le hicieron daño, haciendo las paces con el pasado y empezar a valorarse como la persona que realmente es.

TRAICIÓN

  • Causas: Alguien importante en nuestra vida rompe sus promesas, realiza una conducta que rompe nuestra confianza o interfiere con nuestro bienestar.
  • Patrones en la adultez: Tener todo bajo control, percepción negativa de los demás, percepción negativa y pesimista del mundo, surge la envidia, son posesivos, desconfiados y carácter fuerte.
  • Oportunidad de vida: Trabajar la tolerancia, la paciencia y la confianza. Sirve de gran ayuda también empezar a delegar responsabilidades en los demás.

INJUSTICIA

  • Causas: Padres o cuidadores fríos y muy autoritarios. Había la necesidad de esforzarse para recibir afecto, ya que no hay respeto hacia sus necesidades.
  • Patrones en la adultez: Miedo a perder el control, dureza con nosotros mismos, demostrar que todo siempre está bien, búsqueda de poder y logro. Genera rigidez mental y dificultades para negociar y expresar sus opiniones como verdades absolutas.
  • Oportunidad de vida: Trabajando la flexibilidad mental, la confianza en los demás y la tolerancia.

Todos estos problemas en la infancia nos pueden quedar como traumas que seguiremos arrastrando en la edad adulta, los sentimientos negativos nos siguen perturbando a lo largo de los años porque no se ha trabajado el trauma originado por la experiencia ni se han trabajado las creencias que se han generado por estas experiencias sufridas en la infancia.

Conocer, honrar y soltar la herida nos permitirá convertirla en una oportunidad de vida.

El método que proporciona la Dra. Gina Goldfeder en su libro “Soltar la herida” son una recopilación de distintos abordajes psicológicos y años de trabajo dentro de la consulta privada de la autora, vertidas en un texto que nos apoya y guía para lograr una mayor conexión con nosotros mismos desde un lugar de amor propio y de verdadero autoconocimiento.

En su libro nos ayuda a lograrlo presentándonos su método en tres partes: En la primera, conoceremos el significado de la herida emocional, su origen, y el proceso de identificación con la misma. En la segunda, se nos ofrecerán herramientas para soltar la herida y afianzar la creación de una nueva identidad personal. Y, en la última parte, dispondremos de disciplinas para poder llegar a disfrutar la vida desde una nueva versión de la personalidad.

Un proceso terapéutico te puede ayudar y guiar en este camino, te puede brindar herramientas para regular tus emociones, cambiar aquello que ya no te gusta y construir una vida más consciente y con mayor bienestar y la oportunidad de una vida plena.

  • ¿La infidelidad lo arruina todo… o puede ser el inicio de algo nuevo?
  • ¿Siempre se puede perdonar una traición, o hay límites que no se cruzan?
  • ¿Por qué una traición duele más que una ruptura directa?
  • ¿Cómo saber si estoy sanando… o solo me estoy tragando el enojo?
  • ¿Vale la pena intentar salvar la relación… o solo me estoy aferrando?
  • ¿Es verdad que el que traiciona una vez, lo hace otra vez?
  • ¿Pedir perdón es suficiente para volver a confiar?
  • ¿Cómo se reconstruye la confianza cuando ya no sabes si creer en nada?
  • ¿Está mal revisar el celular o tener dudas después de una infidelidad?
  • ¿Cómo dejo de imaginar lo que pasó… si eso me tortura todos los días?
  • ¿Se puede volver a amar igual después de haber sido traicionado?
  • ¿Cuáles son las señales de que la otra persona sí está haciendo su parte para cambiar?
  • ¿Cómo sé si me quedo por amor… o por miedo a empezar de nuevo?
  • ¿Es normal querer volver, pero tener días en los que lo odiamos todo?
  • ¿Qué tendría que pasar para que una relación después de la traición sea aún más fuerte?